Ataque.
Como, visto lo visto, no podía ser de otra manera. En este deporte ocurre algo muy parecido con los demás estudiados hasta ahora. El atleta, tras la carrera de aproximación y velocidad y la posterior batida, extiende su cuerpo -extremidades, columna, cuello- para lanzarlo lo más lejos posible. El ataque, por tanto, busca el desequilibrio y la extensión del cuerpo para ganar la mayor distancia posible.

Defensa
Podríamos considerar defensa la parte final del salto en la que el atleta tiene que controlar su cuerpo para tocar tierra de la manera que le permita conseguir una marca máxima. En este instante el saltador recoge sus extremidades y las pega al pecho para que su centro de gravedad esté lo más en medio posible y controle lo mejor posible la caída. Además de, por supuesto, evitar posibles lesiones al aterrizar sobre el foso.
De esta manera, la defensa, una vez más, implica cuidar el cuerpo de exponerlo y controlar el equilibrio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario