Conclusiones.

Tras este ligero estudio podríamos concluir, de una manera más o menos fehaciente que:

  1. No se puede generalizar con el deporte. Existen tantos juegos y actividades deportivas que parece casi imposible normalizar un estandar que recoja, de una manera global y sin excepciones, la serie de factores que se estén estudiando.
  2. Tras el trabajo, y siendo conscientes siempre de las limitaciones que hemos descubierto y explicado en la conclusión uno, podríamos dictaminar que, a la hora de estudiar un deporte del que no sabemos nada: si vemos gesticular a los jugadores extendiendo sus extremidades, desequilibrándose voluntariamente o elevando su centro de gravedad podremos entender que ese jugador está realizando un ataque o, en su defecto, una finta del mismo. En defensa, por tanto, ocurriría la situación contraria: si el jugador se recoge y cuida su equilibrio y su centro de gravedad es que se dispone a defenderse.
  3. Sería interesante expandir este estudio a las actividades cotidianas de la población de alguna región para comprobar si los mismos desarrollos gestuales implican los mismos significados.